Un estudio realizado por investigadores de Canadá identificó alteraciones en un marcador del sistema de dopamina del cerebro de personas con COVID prolongado, un hallazgo que podría contribuir a explicar síntomas persistentes como los problemas de memoria, la falta de motivación y la lentitud de movimientos.
La investigación, publicada en la revista científica eBioMedicine, analizó mediante tomografía por emisión de positrones (PET) a 24 personas con COVID prolongado y comparó los resultados con los de participantes sanos.
Los científicos encontraron una menor disponibilidad de un marcador asociado con las terminaciones nerviosas que liberan dopamina en determinadas regiones del cuerpo estriado, una zona cerebral involucrada en el movimiento, la motivación y distintas funciones cognitivas.
¿Qué relación tiene la dopamina con el COVID prolongado?
La dopamina es un neurotransmisor que participa en procesos como la motivación, el aprendizaje, el movimiento y la regulación de las recompensas.
Según los investigadores, las personas con COVID prolongado que presentaban mayores alteraciones en el marcador estudiado también tendían a experimentar síntomas más intensos, incluyendo apatía, dificultades de memoria y menor velocidad en determinadas tareas motoras y cognitivas.
Estos resultados sugieren una posible relación entre las alteraciones del sistema dopaminérgico y algunas manifestaciones neurológicas del COVID prolongado.
Sin embargo, el estudio no demuestra que el coronavirus destruya directamente las neuronas productoras de dopamina. Las imágenes PET permiten detectar cambios en determinados marcadores cerebrales, pero no confirmar por sí solas la muerte de estas células.
¿Podría abrir nuevas posibilidades de tratamiento?
Los autores plantean que los resultados justifican investigar tratamientos dirigidos al sistema dopaminérgico, incluyendo medicamentos utilizados actualmente para otras enfermedades neurológicas.
Entre las posibilidades mencionadas figura la levodopa, un fármaco empleado en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.
No obstante, su eventual utilización para el COVID prolongado sigue siendo una hipótesis que requiere ensayos clínicos específicos para determinar su eficacia y seguridad.
La investigación tampoco establece que todos los pacientes con COVID prolongado experimenten las mismas alteraciones cerebrales, considerando que esta condición puede manifestarse mediante síntomas muy diversos.
Un hallazgo que todavía necesita confirmación
Aunque los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre los posibles mecanismos neurológicos del COVID prolongado, los investigadores reconocen que se necesitan estudios con muestras más amplias para confirmar sus observaciones.
Una de las principales limitaciones es el reducido número de participantes, lo que impide generalizar los resultados a toda la población afectada.
Además, el investigador Jeffrey Meyer declaró una solicitud de patente relacionada con posibles tratamientos dopaminérgicos para esta condición, un antecedente relevante para transparentar los intereses asociados con la investigación.
Por ahora, los hallazgos aportan evidencia preliminar sobre la posible participación del sistema de dopamina en algunos síntomas del COVID prolongado, pero no permiten establecer una relación causal ni recomendar nuevos tratamientos.












