La computación cuántica promete transformar la tecnología, pero también podría convertirse en una de las mayores amenazas para la seguridad digital. Expertos reunidos en Chile advirtieron que los avances en esta área obligarán a empresas e instituciones a preparar sus sistemas de protección antes de que sea demasiado tarde.
El tema fue abordado durante la 8.8 Computer Security Conference, realizada el 1 y 2 de octubre en Santiago, donde especialistas nacionales e internacionales analizaron los desafíos de la ciberseguridad frente al avance de la inteligencia artificial y las tecnologías cuánticas.
Una de las principales preocupaciones es el denominado Q-Day, nombre que recibe el momento en que una computadora cuántica suficientemente avanzada pueda romper determinados sistemas criptográficos utilizados actualmente para proteger información.
Aunque todavía no existe una fecha confirmada, durante el encuentro se planteó que este escenario podría producirse entre 2029 y 2032.
¿Por qué la computación cuántica amenaza la seguridad digital?
A diferencia de los computadores tradicionales, que procesan información mediante bits, los computadores cuánticos utilizan qubits, capaces de aprovechar propiedades de la física cuántica para realizar determinados cálculos de manera diferente.
Esta tecnología podría permitir resolver problemas matemáticos que actualmente resultan extremadamente difíciles para los computadores convencionales.
El riesgo está en que algunos de esos problemas constituyen la base de los sistemas criptográficos que protegen comunicaciones, transacciones y otros servicios digitales.
Paulina Assmann, CEO de Sequre Quantum, advirtió que las organizaciones deben comenzar a prepararse mediante la adopción de nuevas herramientas de protección.
“Hoy en día tenemos que migrar a una nueva criptografía, que se llama Post Quantum Cryptography (…) es la que va a resistir el día que un computador cuántico comience a operar”, explicó.
La denominada criptografía poscuántica busca desarrollar y utilizar algoritmos capaces de resistir ataques ejecutados tanto por computadores convencionales como por futuras máquinas cuánticas.
Esto no significa que todas las contraseñas o tecnologías de cifrado dejarán de funcionar de un día para otro. El riesgo afecta especialmente a determinados sistemas criptográficos, por lo que la transición requiere identificar cuáles deben reemplazarse.
La inteligencia artificial ya está cambiando los ciberataques
Mientras la computación cuántica representa un desafío futuro, la inteligencia artificial ya está modificando la manera en que operan los ciberdelincuentes.
Durante la conferencia, Nicolás Valenzuela, consultor senior de respuesta a incidentes de Google Mandiant, expuso un caso de fraude masivo que afectó a una entidad financiera latinoamericana.
Según explicó, el ataque se ejecutó en apenas 24 horas, mientras que comprender la infraestructura y desarrollar una operación semejante mediante procedimientos tradicionales habría requerido considerablemente más tiempo.
Por su parte, César Cerrudo, CEO de Argeniss, advirtió que la automatización permite que un solo atacante ejecute operaciones simultáneas contra múltiples organizaciones.
“Con la ayuda de la Inteligencia Artificial, una sola persona puede causar un caos interminable”, señaló.
Sin embargo, estas herramientas también pueden fortalecer las defensas. Durante el encuentro se presentó el trabajo de especialistas que lograron desarticular en veinte minutos la estructura de fraude de un casino falso que captaba víctimas mediante mensajes SMS.
Chile comienza a prepararse para nuevas amenazas
La conferencia también abordó las iniciativas nacionales para mejorar la detección de vulnerabilidades.
La Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) presentó una plataforma de reporte ciudadano que permite informar vulnerabilidades mediante un canal formal con protección de identidad.
“Hoy, con la inteligencia artificial, se están detectando muchas más vulnerabilidades y, en esa medida, la comunidad puede ayudarnos a encontrarlas antes que los atacantes”, sostuvo su directora nacional, Michelle Bordachar.
En cuanto a la computación cuántica, Gabriel Bergel, CEO de 8.8, explicó que esta tecnología tendrá aplicaciones tanto para fortalecer la seguridad como para desarrollar nuevas amenazas.
“Un hacker cuántico sería un cibercriminal con acceso a un computador cuántico”, señaló, agregando que las entidades financieras ya están comenzando a anticiparse a estos desafíos.
La advertencia que dejó el encuentro es clara: la seguridad digital del futuro deberá comenzar a construirse antes de que los computadores cuánticos sean capaces de comprometer los sistemas actuales.










