Spotify asegura que apartó de sus recomendaciones más de 50 millones de pistas de spam y contenido musical de baja calidad durante 2026, como parte de sus medidas contra los abusos facilitados por la inteligencia artificial.

La cifra aparece en un balance publicado el 20 de octubre. Se refiere a canciones que dejaron de ser recomendadas: no significa que esos 50 millones de temas hayan sido eliminados del catálogo.

La empresa también recuerda los más de 75 millones de pistas retiradas por infracciones graves o reiteradas. Ya había informado esa cifra en septiembre de 2025.

El filtro mira más que una canción hecha con IA

El problema que intenta atacar es la producción masiva destinada a ocupar espacio en las recomendaciones y captar reproducciones. Cuando presentó su filtro antispam, Spotify identificó prácticas como subir duplicados, publicar canciones artificialmente cortas o manipular los datos que ayudan a encontrarlas.

Para quienes escuchan música, el efecto buscado es recibir menos de ese contenido entre los descubrimientos personalizados. Para los artistas, la compañía plantea que esas prácticas pueden desviar atención e ingresos hacia quienes explotan el sistema.

Detectarlo tampoco depende de una sola herramienta. Spotify combina las reacciones de los oyentes, los patrones de carga y los metadatos con detectores externos de IA. La empresa reconoce que estos últimos tienen limitaciones.

Quién está detrás de la música también importa

Otra parte de esa estrategia son las etiquetas AI Persona, anunciadas en agosto para identificar perfiles cuya identidad pública parece haber sido generada con inteligencia artificial.

Esa marca se refiere a quién se presenta como artista, no a todas las herramientas utilizadas para producir una canción. Por defecto, Spotify excluye esas identidades de sus recomendaciones, aunque contempla excepciones, como cuando una persona sigue al perfil.

Los créditos de las canciones cumplen otra función: permiten declarar aportes de IA en voces, letras o producción. En móviles se pueden consultar en los créditos del tema. Spotify advierte que esa información depende de lo que comuniquen artistas y distribuidores; que no aparezca una declaración no prueba que una canción se haya creado sin IA.