Bose compró Skullcandy y sumará a su negocio de audio una marca que seguirá vendiendo con su propio nombre. La compañía mantendrá su identidad y su sede en Park City, Utah, mientras gana acceso a más tecnología y recursos de su nuevo propietario.

La operación fue anunciada el 21 de octubre. Bose adquirió la empresa a un fondo administrado por Mill Road Capital Management y mantendrá confidenciales el precio y las demás condiciones de la transacción.

El movimiento acerca a dos marcas que ya colaboraban, pero que buscan conectar con públicos diferentes. Bose destaca los vínculos de Skullcandy con el skate, la música, los videojuegos y el deporte como una oportunidad para llegar a consumidores entre los que tiene menos presencia.

La tecnología de Bose ya estaba en sus audífonos

La relación entre ambas empresas ya había llegado a productos concretos bajo el sello Sound by Bose. Uno de los ejemplos es el Crusher 1080 ANC, presentado en julio.

Ese modelo combinó los graves ajustables característicos de Crusher con tecnologías de Bose para la cancelación de ruido, el procesamiento de audio y el sonido espacial con seguimiento de la cabeza. La colaboración permitía llevar esa tecnología a unos audífonos que conservaban el diseño y la propuesta de Skullcandy.

Con la compra, esa relación pasa de una alianza tecnológica a formar parte del mismo grupo. Bose plantea invertir en el crecimiento de Skullcandy y ampliar su acceso a distribución global y relaciones comerciales.

Más marcas dentro de Bose

Skullcandy quedará dentro del negocio Premium Consumer Audio de Bose. La operación amplía un catálogo que ya abarca desde equipos portátiles hasta sistemas de audio para el hogar.

Lila Snyder, directora ejecutiva de Bose, vincula la adquisición con su estrategia de crecer tanto mediante productos propios como con alianzas y un portafolio de marcas. Ese grupo también incluye a McIntosh y Sonus faber.

Para Skullcandy, fundada en 2003, la nueva etapa significa tener detrás a un fabricante con más recursos de investigación y una red comercial más amplia. Su director ejecutivo, Brian Garofalow, sostiene que la integración permitirá incorporar más experiencia y tecnología de Bose a sus productos.