Apple está a pocos días de lanzar la versión final de iOS 27, la nueva generación de su sistema operativo para el iPhone. Una actualización que, a primera vista, podría parecer menos revolucionaria que otras entregas recientes, pero que después de varios meses de uso termina dejando una impresión bastante más interesante.
En ByteBuzz hemos probado iOS 27 desde su primera beta para desarrolladores, utilizando un iPhone 17 Pro e instalando las sucesivas versiones que Apple ha liberado desde entonces. Eso nos permite mirar la actualización desde otra perspectiva: no solamente qué funciones promete la compañía, sino cuáles realmente terminan importando cuando utilizamos el teléfono todos los días.
La conclusión inicial es relativamente sencilla. iOS 27 no reinventa el iPhone, ni pretende hacerlo. Apple parece haber dedicado este ciclo a madurar Liquid Glass, corregir problemas del sistema y llevar Apple Intelligence a lugares donde comienza a resultar verdaderamente útil.
Y después de varios meses utilizándolo, eso se nota. iOS 27 se siente principalmente como una versión más madura y estable, aunque no todo ha mejorado: durante nuestras pruebas, la autonomía del iPhone 17 Pro parece haberse resentido respecto de iOS 26.
Liquid Glass finalmente comienza a madurar
Liquid Glass fue uno de los cambios más importantes que Apple introdujo en la interfaz del iPhone con iOS 26. Las transparencias, reflejos y elementos que reaccionan al contenido modificaron profundamente la apariencia del sistema, aunque su implementación inicial también dejó bastante espacio para mejorar.
Después de varios meses utilizando iOS 27, nuestra sensación es que Apple entendió que no necesitaba reemplazar Liquid Glass, sino terminar de pulirlo.
La interfaz se siente más madura que en iOS 26 y, sobre todo, ofrece mayores posibilidades de personalización. Apple trabajó en la legibilidad de los controles, reduciendo cuánto interfiere el contenido situado detrás de los elementos transparentes, además de reforzar bordes y reflejos para separarlos mejor del fondo. También existe un control para escoger cuánto queremos que destaque el efecto Liquid Glass, desde una apariencia más transparente hasta otra más tintada.
Son modificaciones que individualmente pueden parecer pequeñas, pero que después de utilizar el sistema diariamente ayudan a que Liquid Glass deje de sentirse como una novedad visual y comience a funcionar como un lenguaje de diseño más consolidado.
Apple también extendió este tratamiento a otras partes de la interfaz, como las notificaciones, mientras que elementos como el Centro de Control recibieron ajustes adicionales de legibilidad.
No estamos frente a otro rediseño del iPhone. Y probablemente sea para mejor: iOS 27 toma la gran apuesta visual de su antecesor y se concentra en madurarla.
¿iOS 27 es más rápido?
Apple asegura haber realizado cambios importantes bajo el capó. La compañía habla de mejoras en la planificación de tareas del procesador, renderizado de pantalla y operaciones de red, y sostiene que algunas aplicaciones pueden abrir hasta un 30% más rápido que en iOS 26.
Después de varios meses probándolo en un iPhone 17 Pro, no hemos percibido un aumento evidente de velocidad.
Eso no significa que el trabajo realizado por Apple pase inadvertido. Lo que sí hemos notado es algo posiblemente más importante para el uso diario: iOS 27 es más estable.
A medida que avanzaron las betas, disminuyeron los cierres inesperados de aplicaciones y Apple fue eliminando distintos errores que aparecían durante las primeras versiones. Actualmente, la experiencia se siente considerablemente más sólida.
Es una diferencia difícil de representar en una ficha técnica. El iPhone no necesariamente provoca esa sensación inmediata de funcionar mucho más rápido, pero interrumpe menos al usuario, y después de varias horas de uso diario eso puede resultar bastante más relevante.
Nuestra experiencia, eso sí, corresponde al iPhone 17 Pro. Apple indica que algunas de sus optimizaciones alcanzan incluso al iPhone 11, por lo que será interesante comprobar si las diferencias de rendimiento resultan más perceptibles en dispositivos con algunos años de antigüedad.
La batería es, por ahora, uno de sus puntos débiles
No todo ha mejorado durante estos meses. Si existe un apartado donde nuestra experiencia con iOS 27 ha sido menos positiva, es la autonomía.
Utilizando el mismo iPhone 17 Pro, hemos percibido que la batería dura menos que con iOS 26. No hablamos de una caída dramática, pero sí de una diferencia suficientemente perceptible como para convertirse en uno de los puntos débiles que hemos encontrado hasta ahora.
Hay que considerar, de todas formas, que buena parte de nuestra experiencia se ha realizado utilizando versiones beta. Estas compilaciones pueden ejecutar procesos adicionales, contener código todavía sin optimizar y presentar problemas que posteriormente desaparecen.
Por eso sería prematuro concluir que la versión definitiva de iOS 27 tendrá peor autonomía que iOS 26. Pero tampoco podemos ignorar que durante nuestras pruebas la batería ha sido uno de los apartados donde el nuevo sistema ha rendido peor.
Apple Intelligence comienza a demostrar su uso
Si existe un apartado donde Apple Intelligence supone un cambio importante en iOS 27, es Fotos.
Apple finalmente apuesta por una edición mucho más generativa. La nueva Photo Assist permite modificar fotografías mediante instrucciones en lenguaje natural, eliminar o incorporar elementos y reconstruir partes de una imagen teniendo en cuenta su contenido.
Y después de probar estas herramientas desde las primeras betas, los resultados nos han sorprendido más de lo esperado.
No se trata solamente de eliminar un objeto o generar una parte inexistente de una fotografía. Lo que más nos ha llamado la atención es cómo Apple Intelligence entiende el entorno antes de modificarlo.
En nuestras pruebas, el sistema ha logrado interpretar fondos, iluminación, texturas y otros elementos de la escena de una forma suficientemente natural como para que, en muchos casos, el resultado no parezca una fotografía modificada mediante inteligencia artificial.
Es precisamente ahí donde, en nuestra experiencia, Apple consigue resultados mejores que los que hemos visto en algunos teléfonos de la competencia. La edición generativa funciona especialmente bien cuando pasa inadvertida: cuando miramos el resultado y no resulta evidente qué parte de la fotografía fue reconstruida mediante IA.
Reencuadre es una de las grandes sorpresas
Probablemente, una de las herramientas que más nos ha llamado la atención durante estos meses sea Reencuadre.
La función utiliza modelos generativos para hacer algo particularmente interesante: cambiar la perspectiva desde la que parece haberse tomado una fotografía.
Apple explica que el sistema utiliza información tridimensional de la imagen para modificar su perspectiva y generar las partes necesarias para completar la nueva composición.
Y aquí haber utilizado iOS 27 desde la primera beta permite apreciar mejor su evolución.
En las primeras versiones se notaba claramente que Reencuadre todavía estaba siendo trabajado. Los resultados eran menos consistentes y la herramienta se sentía más experimental.
Eso ha cambiado bastante.
En las versiones más recientes, Reencuadre se siente considerablemente más completo y pulido. No será una función que necesitemos en cada fotografía, pero cuando una imagen quedó con un encuadre que no nos convence o simplemente queremos probar otra composición, abre posibilidades que antes requerían herramientas de edición mucho más complejas.
AutoMix es mucho mejor y Apple Music se siente más inteligente
Otra de las mejoras que más nos ha sorprendido durante estos meses está en Apple Music.
AutoMix ya existía, pero con iOS 27 las transiciones entre canciones se sienten bastante más elaboradas. Ya no estamos únicamente ante una canción que disminuye progresivamente su volumen mientras comienza la siguiente.
Apple explica que AutoMix puede utilizar inteligencia en el dispositivo para analizar aspectos como el tempo, la tonalidad y la estructura musical, aplicando técnicas de mezcla para realizar las transiciones.
En el uso diario, la diferencia se nota.
Las canciones parecen encajar mejor entre sí y las transiciones incorporan efectos que en ocasiones consiguen que la reproducción se acerque más a una mezcla continua que a una simple sucesión de canciones.
También hemos percibido que las recomendaciones utilizadas durante nuestras sesiones parecen encontrar canciones que funcionan mejor juntas, manteniendo una mayor coherencia durante la reproducción.
En este último punto conviene hacer una distinción: nuestra experiencia indica que las recomendaciones parecen haber mejorado, pero Apple no atribuye explícitamente esa selección a Apple Intelligence en la documentación que hemos revisado. Lo que sí podemos afirmar es que la experiencia general de AutoMix en iOS 27 resulta bastante mejor que en iOS 26.
De hecho, después de acostumbrarse a estas transiciones, volver al clásico cambio entre una canción y otra comienza a sentirse sorprendentemente anticuado.
Siri AI da un salto enorme, pero habrá que esperar un poco por el español
Siri AI es probablemente una de las apuestas más ambiciosas de Apple para iOS 27. El asistente puede mantener conversaciones más extensas, comprender mejor el contexto, interpretar lo que aparece en pantalla, utilizar información personal almacenada en distintas aplicaciones y realizar acciones en nombre del usuario.
Durante nuestras pruebas sí hemos podido utilizar la nueva Siri. Sin embargo, para hacerlo hemos tenido que mantener el inglés como idioma principal, ya que durante el periodo de pruebas la experiencia completa de Siri AI todavía no estaba disponible en español.
En nuestro caso, utilizar Siri AI en inglés no supone necesariamente un gran problema al momento de conversar directamente con el asistente. La experiencia es considerablemente más capaz que antes y permite hacerse una idea bastante clara de hacia dónde quiere llevar Apple a Siri.
El problema aparece cuando dejamos de hablar exclusivamente con el asistente y volvemos a utilizar normalmente el iPhone en español.
Responder un mensaje, trabajar sobre un texto o realizar otras tareas donde el contenido está escrito en español expone rápidamente las limitaciones actuales. Siri AI todavía queda al debe cuando tiene que desenvolverse completamente en nuestro idioma y eso genera una desconexión entre un asistente mucho más inteligente y el idioma que utilizamos diariamente en buena parte de nuestras aplicaciones.
La buena noticia es que esta situación debería durar poco. Apple confirmó que Siri AI comenzará a estar disponible en español durante octubre, junto con francés, japonés, coreano y portugués, después de su lanzamiento inicial en inglés.
Eso cambia bastante la perspectiva para los usuarios en Chile. Si estás pensando en actualizar a iOS 27 principalmente por la nueva Siri, probablemente tenga sentido esperar unas semanas para poder utilizarla directamente en español.
Hasta entonces, nuestra experiencia sigue teniendo una limitación importante: podemos utilizar el teléfono en inglés para acceder a todas estas capacidades y, personalmente, no ha significado un impedimento demasiado grande durante nuestras pruebas. Sin embargo, nuestros mensajes, conversaciones, correos y buena parte de los textos con los que interactuamos diariamente continúan estando en español.
Y es precisamente en esos momentos cuando se hace evidente que Siri AI todavía no consigue integrarse completamente en la experiencia de un usuario hispanohablante.
Después de varios meses probándola, nuestra impresión es que Siri AI representa un salto importante respecto del asistente que conocíamos. Es más capaz, entiende mejor lo que queremos hacer y comienza a acercarse a la experiencia que Apple lleva años prometiendo.
La diferencia es que ahora ya sabemos cuándo debería desaparecer una de sus principales barreras: octubre será el momento en que podremos comprobar si Siri AI funciona igual de bien cuando dejamos el inglés y comenzamos a hablarle en español.
Entonces, ¿vale la pena actualizar a iOS 27?
Después de varios meses utilizando iOS 27 desde su primera beta, nuestra conclusión es que esta no es una actualización que transforme por completo la experiencia del iPhone.
Y probablemente tampoco necesita hacerlo.
Su mayor virtud está precisamente en otro lugar. Liquid Glass se siente más maduro; el sistema es más estable; Apple Intelligence comienza a demostrar aplicaciones realmente útiles; Fotos recibe algunas de las herramientas generativas más interesantes que hemos probado en un teléfono; y AutoMix demuestra que incluso una función aparentemente secundaria puede terminar mejorando bastante la experiencia cotidiana.
También existen puntos débiles.
No hemos percibido el salto de rendimiento que las cifras de Apple podrían hacer pensar y la batería del iPhone 17 Pro ha rendido peor durante nuestras pruebas. Siri AI, por su parte, representa un salto importante respecto del asistente que conocíamos, pero obliga a utilizar el inglés para aprovechar completamente sus capacidades.
Y aunque eso puede resultar tolerable al conversar directamente con Siri, la experiencia comienza a romperse cuando nuestros mensajes, textos y buena parte de nuestra vida digital están en español.
Pero quizás la mejor manera de entender iOS 27 sea precisamente esa.
No es la actualización que vuelve a cambiar el iPhone. Es la actualización que comienza a terminar lo que Apple empezó con iOS 26.
Liquid Glass ya no parece estar buscando su identidad. Apple Intelligence empieza a integrarse de una manera más natural. Siri finalmente comienza a transformarse en el asistente que Apple llevaba años prometiendo. Y varias partes del sistema transmiten esa sensación difícil de medir de estar simplemente más terminadas.
Si vienes de iOS 26, probablemente no tendrás la impresión de estar estrenando un teléfono nuevo después de actualizar. Pero después de algunas semanas utilizando iOS 27, volver atrás sí comienza a sentirse como un retroceso.












