Apple quiere que su negocio musical vaya más allá del streaming. La compañía inauguró Apple Music Hall, un nuevo recinto para conciertos en vivo instalado en la histórica Battersea Power Station de Londres, equipado para grabar presentaciones en audio espacial, producir videos multicámara y transmitir los espectáculos a audiencias de todo el mundo.

El espacio tiene capacidad para apenas 600 personas, pero detrás de su escenario esconde una infraestructura propia de producciones considerablemente mayores: estudios profesionales de grabación y mezcla, un sistema de 48 altavoces y conexiones para utilizar 16 o más cámaras simultáneamente.

La idea es que un artista pueda realizar un único concierto y salir del lugar con una grabación terminada en audio espacial, una mezcla preparada para transmisión y un video multicámara.

Apple también confirmó que las presentaciones realizadas en el recinto podrán transmitirse globalmente, convirtiendo una experiencia diseñada para unos pocos cientos de asistentes en contenido para millones de usuarios.

Un concierto para 600 personas con tecnología de una arena

Apple Music Hall está ubicado en Battersea Power Station, la antigua central eléctrica situada junto al río Támesis que actualmente también alberga las oficinas centrales de Apple en Reino Unido.

El recinto cuenta con un escenario de aproximadamente 11,6 metros de ancho, que puede configurarse para conciertos tradicionales —con los espectadores frente al artista— o para montajes en los que el público rodea parcialmente el escenario.

Pero una de sus principales características está en el sonido.

Apple instaló 48 altavoces alrededor de la audiencia, creando un sistema preparado para reproducir conciertos en audio espacial. Esto permite distribuir instrumentos, voces y otros elementos sonoros en diferentes posiciones alrededor de los espectadores.

La compañía lleva años impulsando esta tecnología dentro de Apple Music mediante Spatial Audio con Dolby Atmos, y ahora busca trasladar esa experiencia desde los audífonos hasta un recinto físico.

Un estudio de producción escondido detrás del escenario

La parte más interesante de Apple Music Hall probablemente no esté frente al público.

Detrás del escenario funcionan dos estudios profesionales de grabación y mezcla capaces de capturar cada presentación en múltiples pistas y posteriormente producir una versión en audio espacial.

El recinto también está preparado para conectar 16 o más cámaras a una sala de control dedicada a las transmisiones.

Y hay un detalle muy Apple: la infraestructura permite combinar cámaras profesionales con iPhone utilizados como cámaras adicionales, integrando ambos tipos de dispositivos dentro de una misma producción.

En términos prácticos, esto significa que una banda podría entrar al Apple Music Hall, realizar un concierto para 600 personas y obtener de esa misma presentación una grabación multipista, una mezcla en audio espacial, una transmisión en directo y un video multicámara.

Apple confirmó además que los espectáculos producidos desde el recinto podrán ser transmitidos en vivo a nivel mundial, aunque todavía no ha revelado la programación completa ni quiénes serán los primeros artistas en utilizar el escenario.

Apple también lleva su radio a Battersea

El proyecto no termina con los conciertos.

Junto con Apple Music Hall, la compañía inauguró nuevos estudios de Apple Music Radio dentro de Battersea Power Station. Desde allí pasarán a transmitirse los programas y contenidos producidos por los conductores de la plataforma que trabajan en Londres.

Las instalaciones permitirán realizar entrevistas, programas especiales, estrenos y actuaciones sorpresa desde el mismo complejo donde funcionará la nueva sala de conciertos.

Apple Music Radio transmite durante las 24 horas y, a diferencia del servicio de streaming musical, puede escucharse gratuitamente en todo el mundo.

La integración de ambas instalaciones permite además algo interesante: concentrar conciertos, entrevistas, radio, grabación musical y producción audiovisual dentro de un mismo ecosistema.

Apple vuelve a apostar por los conciertos

Aunque Apple Music Hall es nuevo, la idea de producir conciertos no lo es para la compañía.

Durante años, Apple organizó en Londres el iTunes Festival, posteriormente rebautizado como Apple Music Festival, mientras que actualmente mantiene Apple Music Live, una serie de presentaciones que combina transmisiones en directo, grabaciones posteriores y versiones en audio espacial.

Apple Music Live ya ha contado con artistas como Billie Eilish, Harry Styles, Ed Sheeran, Alicia Keys, Lady Gaga, SZA y Björk, entre otros.

El nuevo recinto lleva esa estrategia un paso más allá: Apple deja de depender únicamente de escenarios externos y pasa a controlar también parte de la infraestructura donde se genera el contenido.

La compañía ya había avanzado en esa dirección en 2025, cuando inauguró en Los Ángeles un centro creativo de Apple Music de más de 1.390 metros cuadrados, equipado con estudios de radio, un escenario para presentaciones, salas de mezcla de audio espacial y espacios de producción audiovisual.

Apple Music Hall amplía ahora esa apuesta desde Londres.

Más que competir con las grandes arenas de conciertos, el recinto parece pensado como una fábrica de contenido musical en vivo: un espacio donde una actuación frente a 600 personas puede convertirse inmediatamente en audio, video y streaming para una audiencia global.

Es, en cierta forma, la lógica del ecosistema Apple aplicada a un concierto: el escenario, las cámaras, los iPhone, el audio espacial, la radio y Apple Music funcionando como partes de una misma plataforma.