Microsoft sigue adelante con su apuesta por convertir Windows 11 en un sistema operativo cada vez más integrado con inteligencia artificial. El problema es que, a medida que aparecen nuevas funciones, no todos los usuarios tendrán las mismas posibilidades de decidir cuáles quieren mantener activadas.

Windows 11 26H2 ya comenzó su despliegue con diversas novedades y Microsoft está aprovechando la actualización para destacar varias de las capacidades de IA que ha incorporado al sistema operativo.

De acuerdo a Neowin, muchas de estas herramientas no nacieron necesariamente con 26H2 y algunas todavía están en desarrollo. Sin embargo, las políticas que Microsoft está preparando revelan hacia dónde pretende llevar Windows: un sistema donde agentes de IA podrán interactuar cada vez más con configuraciones, aplicaciones y archivos.

Y hay un detalle particularmente llamativo: algunas de las herramientas administrativas para desactivar estas experiencias no están disponibles oficialmente en Windows 11 Pro.

Una IA dentro de la Configuración de Windows 11

Uno de los ejemplos más claros es el nuevo agente integrado en Configuración.

En equipos compatibles, Microsoft reemplaza la experiencia tradicional de búsqueda por un sistema capaz de comprender instrucciones escritas en lenguaje natural. En lugar de saber exactamente dónde se encuentra una opción, el usuario puede explicar qué quiere hacer y Windows intentará encontrar la configuración correspondiente.

El agente incluso puede recomendar cambios y ayudar a realizar determinadas tareas.

Microsoft creó una política denominada “DisableSettingsAgent” que permite apagar esta experiencia y regresar a resultados basados en búsquedas indexadas y semánticas.

Sin embargo, la propia documentación de Microsoft establece una diferencia importante: la política aparece como compatible con Windows 11 Enterprise, Education e IoT Enterprise, pero no con Windows 11 Pro.

Eso significa que contar con el Editor de directivas de grupo de Windows no garantiza que el usuario pueda desactivar esta experiencia mediante el mecanismo oficial.

Los agentes de IA quieren entrar más profundamente en Windows

El cambio más importante podría estar, sin embargo, en otra tecnología que Microsoft está desarrollando: los llamados Agent Connectors.

Estos conectores están pensados para permitir que agentes de inteligencia artificial interactúen con distintas capacidades del computador. Entre ellas puede estar el acceso a archivos y herramientas del sistema mediante conexiones basadas en MCP, un protocolo que está ganando terreno como una forma de comunicar agentes de IA con aplicaciones y servicios.

Un agente podría, por ejemplo, interactuar con archivos locales para realizar determinadas acciones cuando el usuario le entregue los permisos correspondientes.

Microsoft está desarrollando distintas políticas para controlar estas conexiones, incluyendo la posibilidad de forzar su activación o desactivación y restringir qué conexiones MCP pueden utilizarse.

Otra vez aparece la misma diferencia entre versiones de Windows.

Las políticas que actualmente documenta Microsoft para controlar de manera global los Agent Connectors están destinadas a Enterprise, Education e IoT Enterprise, mientras Windows 11 Pro figura como no compatible.

Eso no significa que los agentes puedan acceder libremente al computador. El usuario continúa teniendo controles de consentimiento y permisos sobre las acciones que realizan.

La diferencia está en otro punto: los usuarios domésticos podrían no contar con las mismas herramientas administrativas para bloquear por completo estas tecnologías que Microsoft ofrece a organizaciones y empresas.

Además, varias de estas políticas todavía corresponden a compilaciones Windows Insider Preview. Microsoft advierte que se encuentran en desarrollo y podrían cambiar antes de llegar a las versiones estables del sistema operativo.

No toda la IA de Windows 11 es obligatoria

Microsoft tampoco está aplicando la misma estrategia a todas sus herramientas de inteligencia artificial.

Recall, una de las funciones más controvertidas de los Copilot+ PC, requiere que el usuario acepte guardar las capturas que utiliza para reconstruir su actividad en el computador. Windows permite pausar o desactivar esas capturas y eliminarlas posteriormente.

Click to Do también ofrece controles para desactivar algunas de sus funciones, mientras que Microsoft mantiene políticas específicas para gestionar características de IA como Cocreator, Image Creator y Generative Fill.

Incluso la aplicación de Copilot puede eliminarse del computador.

El problema, por lo tanto, no es simplemente que Windows 11 tenga cada vez más inteligencia artificial.

La discusión comienza a estar en cuánto control conservará el usuario sobre esa IA.

Microsoft está construyendo Windows para una generación de agentes capaces de hacer mucho más que responder preguntas en una ventana de chat. Podrán buscar configuraciones, utilizar herramientas e interactuar con información almacenada en el computador.

Y mientras esas capacidades aumentan, las propias políticas de Microsoft muestran que las opciones más profundas para controlar algunas de ellas podrían quedar reservadas para determinadas ediciones de Windows.