Microsoft recortará 268 puestos como parte de una nueva etapa de su reestructuración en Xbox. Activision asumirá el futuro de Halo, Rare y World’s Edge, mientras Obsidian se acercará a Bethesda para trabajar en Fallout y Playground Games se fusionará con Turn 10.
Microsoft sigue adelante con la profunda reorganización de Xbox que comenzó a mediados de año y esta vez los cambios llegan directamente a algunas de sus franquicias y estudios más reconocibles.
La compañía eliminará 268 puestos de trabajo dentro de Xbox, incluyendo cargos en Halo Studios, otros equipos internos y áreas administrativas, mientras reorganiza el desarrollo de sagas como Halo, Fallout, Forza y Fable.
Los movimientos forman parte del plan anunciado en julio para reducir aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027 y simplificar la estructura de la división de videojuegos de Microsoft. En aquella oportunidad se eliminaron alrededor de 1.600 cargos y se anunció también la salida de varios estudios.
Pero los despidos son solo una parte del cambio. Xbox también está concentrando varias de sus propiedades intelectuales bajo divisiones más grandes, dando un papel mucho más importante a compañías adquiridas durante los últimos años como Activision y Bethesda.
Activision se hará cargo del próximo Halo
El cambio más significativo está en Halo.
Activision liderará el desarrollo de la próxima gran entrega de la franquicia mediante un nuevo equipo separado de los estudios responsables de Call of Duty.
Halo Studios, anteriormente conocido como 343 Industries, continuará existiendo, pero con una estructura más pequeña enfocada en mantener los títulos actuales y apoyar a la comunidad.
El movimiento supone un cambio importante para una de las propiedades históricamente más asociadas a Xbox, cuyo desarrollo había permanecido durante años directamente bajo los equipos internos de Microsoft.
Por ahora, no se han entregado detalles sobre el próximo juego, su fecha de lanzamiento ni cómo se relacionará con los proyectos que Halo Studios había desarrollado anteriormente.
Activision también pasará a tener bajo su estructura a Rare, responsable de Sea of Thieves, y a World’s Edge, estudio que gestiona la franquicia Age of Empires.
Obsidian se acerca a Bethesda y vuelve a Fallout
Otro de los grandes movimientos afecta a Obsidian Entertainment.
El estudio quedará alineado con Bethesda y continuará trabajando en un nuevo proyecto de Fallout, una colaboración que Bethesda ya había confirmado oficialmente durante la primera etapa de la reestructuración.
El proyecto tiene además un nombre conocido detrás. Reportes publicados en julio apuntaron a Josh Sawyer, director de diseño de Obsidian y responsable de Fallout: New Vegas, como líder del nuevo título.
La reorganización acerca formalmente a dos equipos que ya estaban colaborando dentro del mismo universo.
Bethesda Game Studios, mientras tanto, continúa trabajando en The Elder Scrolls VI y Fallout 5, ambos desarrollados sobre Creation Engine 3.
Todavía no existen detalles oficiales sobre el nombre, ambientación o fecha de lanzamiento del proyecto de Fallout desarrollado por Obsidian.
Playground Games y Turn 10 se convertirán en un solo estudio
Las dos principales desarrolladoras relacionadas con Forza también cambiarán de estructura.
Playground Games y Turn 10 Studios se fusionarán en una sola organización, después de más de una década colaborando alrededor de la franquicia.
El estudio combinado tendrá bajo su responsabilidad Forza Horizon y Fable, mientras Microsoft continúa reorganizando los equipos encargados de sus principales propiedades.
El cambio también deja interrogantes sobre el futuro de Forza Motorsport, ya que Turn 10 había sufrido importantes reducciones de personal durante las etapas anteriores de la reestructuración.
Por otro lado, King, la compañía detrás de Candy Crush, asumirá la administración de los juegos casuales de Microsoft.
Varios estudios están saliendo de Xbox
La reorganización no se limita a mover equipos dentro de Microsoft.
En julio, Xbox anunció que Compulsion Games y Double Fine Productions volverían a manos de sus equipos directivos, convirtiéndose nuevamente en estudios independientes y conservando sus propiedades intelectuales y catálogos.
Undead Labs, responsable de State of Decay, también inició un proceso para pasar a una nueva propiedad. El cambio todavía se encuentra en desarrollo, mientras State of Decay 3 mantiene su lanzamiento previsto para 2027 y su llegada desde el primer día a Game Pass.
La situación más incierta corresponde a Ninja Theory.
Microsoft intentó desprenderse del estudio responsable de Hellblade, pero las negociaciones no llegaron a concretarse. La compañía inició ahora un proceso de consulta con sus trabajadores mientras evalúa alternativas, incluida la posibilidad de cerrar el estudio si no aparece una nueva solución.
Arkane también continúa bajo revisión. Las conversaciones sobre el futuro del estudio se mantienen abiertas y están sujetas a los procesos laborales correspondientes en Francia.
Una Xbox con menos estudios y divisiones más grandes
Microsoft presentó en julio esta reorganización como el “reset” de Xbox, argumentando que la división había acumulado demasiados equipos, capas administrativas y costos frente al crecimiento obtenido durante los últimos años.
La nueva estructura muestra con mayor claridad hacia dónde apunta ese proceso.
Activision gana peso sobre algunas de las franquicias históricas de Xbox, Bethesda concentra buena parte de los RPG de la compañía y otros estudios comienzan a fusionarse o abandonar directamente la organización.
Microsoft asegura que su objetivo sigue siendo devolver el negocio de Xbox al crecimiento durante el año fiscal 2027.











